Definitivamente la mejor relación calidad-precio que pudimos encontrar. Se encuentra en una ubicación ideal, la habitación fue lo que esperábamos y nos conquistaron con el detalle de poner agua gratis cada mañana en la puerta. El último día también nos dimos cuenta de que había dulces gratuitos en el coffee corner. En mi caso tengo intolerancia a la lactosa y no había alternativas pero entiendo que es normal.